Historia SINTRACAP

El año 2018 el SINTRACAP RM ganó el concurso de recuperación de historia sindical de la Subsecretaría del Trabajo. Mediante una investigación desarrollada por la Consultora Ramal esta historia fue recuperada. Gracias a esto actualmente tenemos un libro, un librillo y un documental que resumen nuestros más de 70 años de historia sindical.

Libro de historia:
https://drive.google.com/file/d/1a_-UdjZWEw-rTZd7bKcO35TgDG7P1f9S/view

Librillo:
https://drive.google.com/file/d/1SaOOwizuFqu1c06Mj5cc6CPw_YGTL9Ou/view

Documental: (por publicar)

Breve resumen de nuestra historia

Periodo 1926-1960

El SINTRACAP Región Metropolitana (RM) tiene sus orígenes, según un Cuadernillo Histórico del mismo SINTRACAP, en el año 1926. El entonces llamado “Sindicato Profesional de Empleados de Casa Particular de Ambos Sexos” sería fruto del periodo de “efervescencia social y política que vivía el país” en ese tiempo. Este sindicato dura aproximadamente veinte años, transcurso del tiempo en el que estará afiliado a la Federación Obrera de Chile (FOCH), y posteriormente, a la Central de Trabajadores de Chile (CTCH), donde participará activamente. Durante este periodo el sindicato fue dirigido por varones (SINTRACAP, 1989).

Con la llegada al gobierno de Gabriel González Videla en 1946 muchos dirigentes sindicales y militantes fueron perseguidos y encarcelados por la “Ley Maldita” (SINTRACAP, 1989). En ese contexto, el Sindicato Profesional de Empleados de Casa Particular de Ambos Sexos debe disolverse -posiblemente por su vinculación a la CTCH-. En 1947 la Iglesia Católica, mediante la figura de Bernardino Piñera, motiva la creación del Sindicato Profesional N°2 de Empleadas domésticas de Santiago. Esto, a través del trabajo en los Centros Parroquiales que la Iglesia venía realizando con trabajadoras jóvenes y católicas que llegaban a Santiago desde el campo a trabajar en hogares particulares. Estos centros se constituían en un espacio de solidaridad y acompañamiento para las trabajadoras que se encontraban aisladas y sin formación en la ciudad (SINTRACAP, 1989).

A fines de los años 50 se produce la separación entre el Sindicato y la Federación de empleadas debido a discrepancias en torno al rol e injerencia de la Iglesia Católica en la organización de las trabajadoras (Hutchison, 2013). En 1962 la Federación se convertiría en la ANECAP y se mantendría trabajando con la Juventud Obrera Católica (JOC) y Bernardino Piñera. Por otro lado, el sindicato, el actual SINTRACAP, permanecería por cerca de 15 años aislado, con pocas socias y sobreviviendo en base al esfuerzo de algunas pocas dirigentas (SINTRACAP, 1989).

Periodo 1967-1973

A partir de 1967 el sindicato comienza a relacionarse con otros gremios de orientación cristiana y en 1970 se afilia a la Central Única de Trabajadores (CUT). Desde entonces comienza un periodo de fortalecimiento, participación política y presencia mediática: marchas en las calles, proyectos de Ley para dejar de ser consideradas como “servicios domésticos” y pasar a ser consideradas empleadas, y manifestaciones en la Cámara de Diputados (SINTRACAP, 1989). En 1972 con ANECAP se organiza el primer Congreso de Sindicatos del gremio, buscando formar un sindicato único. Este proyecto se concreta en 1973 y se celebra en el Edificio Diego Portales (hoy Centro Cultural Gabriel Mistral), donde se reúnen los 19 sindicatos, más de 800 trabajadoras y, asiste incluso el Presidente Salvador Allende (SINTRACAP, 1989).

Periodo 1973-1990

Este proceso de auge sindical se ve truncado con el Golpe militar de septiembre de 1973. Desde entonces el Estado persigue a los dirigentes sindicales militantes de partidos políticos tanto de centro como de izquierda, restringe fuertemente la organización sindical autónoma y genera que el sindicato pierda su sede sindical (a quien le arrendaban la sede decide dejar de arrendárselas, por miedo a represalias). Durante el largo periodo de excepción militar el Sindicato se refugiará,en la ANECAP que le presta una oficina en su sede (Del Campo & Ruiz, 2013), en el trabajo con organizaciones feministas y en la sede del SINTEC, sindicato de trabajadores de la construcción (sede que fue allanada mientras el SINTRACAP la arrendaba). El trabajo del SINTRACAP con organizaciones feministas llevó al sindicato a ser protagonista del Gran Caupolicanazo de 1977 que, bajo el camuflaje de la celebración del día de la mujer, fue una de las primeras expresiones anti dictatoriales en el país. Son precisamente las dirigentas del Sindicato quienes se llevan la responsabilidad de organizar el acto y solicitar los permisos correspondientes. En este evento, mientras la dirigenta Aida Moreno daba un discurso, Carabineros de Chile interrumpió el acto y se llevó detenida a la dirigenta (SINTRACAP, 1989; Orellana, 2018).

Recién en 1979, con la implementación del Plan Laboral y el cese de la prohibición selectiva sindical (Álvarez, 2017), el SINTRACAP se creó como organización legal, adquiriendo el nombre que lleva hasta ahora (pasando de “sindicato profesional” a “sindicato interempresa”). Durante los años ochenta, con un acceso bloqueado hacia el poder político, el SINTRACAP se enfocará en sobrevivir como organización, entregándoles servicios de bienestar y formación a sus socias, como también educándolas en torno a sus derechos. Así también, trabajarán con organizaciones feministas como el Centro de Estudios de la Mujer (CEM) y crearán sus propias cooperativas de ahorro y trabajo. Como forma de fortalecerse, además, en 1987 el SINTRACAP junto a otros sindicatos del gremio de otros países de América Latina formarán la organización internacional CONLACTRAHO.

Periodo 1990-2008

Debido a lo cerrado del sistema político durante la dictadura militar, no será hasta inicios de los noventa que las trabajadoras comienzan a lograr modificaciones legales a su favor, que poco a poco van igualando sus regímenes de trabajo a los de otros trabajadores del país. Una primera ola de reformas acontece entre 1991 y 1998: En 1991 logran la indemnización por despido (1991) y en 1998 la licencia maternal (Hutchison, 2013). Posteriormente, desde fines de la primera década de los dos mil el sistema político-institucional comienza una nueva ola de reformas hacia el gremio (2008-2015), que van desde aumentos salariales hasta la ratificación de un convenio internacional, pasando por la formalización contractual y la reducción de las horas máximas de trabajo. Durante todo el ciclo democrático desde 1990 hasta 2008 las actividades del SINRACAP parecen haberse concentrado en la participación en la CONLACTRAHO, en la participación en Programas de Desarrollo de la mujer de los gobiernos de turno y en programas de información y fortalecimiento de derechos de las TCP de la Dirección del Trabajo, así como en actividades autónomas de bienestar y formación en derechos laborales enfocadas en las socias.

Periodo 2008-2019

Pese a la larga historia sindical comentada del SINTRACAP, este cayó en un estancamiento y atomización a inicios de los años dos mil. Las trabajadoras asociadas a la organización disminuyeron radicalmente y las dirigentas se aislaron de otros actores sociales y políticos (Del Campo & Ruiz, 2013). A fines de la primera década de los dos mil esta situación de estancamiento comienza a revertirse y el SINTRACAP comienza a revitalizarse, en el sentido de que se recambian los liderazgos, comienza a aumentar la afiliación y van ganando influencia política y mediática. Desde el 2008 hasta la actualidad, la presidencia del SINTRACAP la asume Ruth Olate Moreno.

Desde el 2010 el SINTRACAP, junto a ANECAP y SINDUCAP, emprenden una lucha que termina siendo efectiva y que busca disminuir la precariedad del trabajo de casa particular. El año 2014, después de marchas y luchas con actores políticos, consiguieron una importante modificación legal, la Ley 20.786. Esta nueva legislación establece como obligatorio para el empleador registrar los contratos de trabajo de casa particular, es decir, formalizar y registrar la relación laboral. Este contrato de trabajo debe especificar las labores contratadas, el horario de trabajo y el lugar de trabajo (domicilio particular). La Ley 20.786 además destaca por ser la legislación con más avances en términos de contenidos, en tanto disminuye las jornadas de trabajo, asegura descansos y vacaciones para las trabajadoras, e impide ciertos abusos. En específico, para las TCP puertas afuera disminuyen las horas de trabajo de 72 a 45 horas (Ministra Javiera Blanco, Historia de la Ley 20.786) y las horas de posibles horas extras a 15 semanales, con un recargo del 50% de su valor. A las trabajadoras puertas adentro se les aseguran descansos de a lo menos 12 horas diarias (y 8 horas ininterrumpidas) y se le otorgan sábados y domingos libres, siendo el primero de estos días fraccionable e intercambiable por otros. La Ley también les otorga el derecho a vacaciones como al resto de los trabajadores (15 días hábiles una vez cumplido un año de trabajo), establece que el salario de las trabajadoras solo puede ser en moneda de curso legal (no se le puede descontar salario a la trabajadora por el otorgamiento de alimento o alojamiento en el hogar) y establece que no es obligatorio para la trabajadora el uso del delantal de trabajo fuera del hogar. Posteriormente, el año 2016 se ratifica en Chile el Convenio 189 de la OIT sobre trabajadores domésticos.

Actualmente el sindicato tiene un petitorio propio (Nuestro petitorio), que entre otras cosas, busca que la Ley 20.786 se haga efectiva para todas las trabajadoras de casa particular, buscando que todas las trabajadoras tengan un contrato de trabajo (formalización contractual), mediante campañas de concientización y difusión de derechos. Además, busca que la Dirección del Trabajo tenga un rol activo en fiscalizar a los empleadores que no cumplen con la legislación laboral (fiscalización), que las trabajadoras reciban aguinaldo por parte de sus empleadores y que el Estado asuma la deuda histórica que tiene con el gremio por permitir que hasta el año 2009 el sueldo mínimo de las trabajadoras haya sido legalmente un 25% más bajo que el Ingreso Mínimo Mensual que recibía un trabajador «normal» (y, por ende, sus cotizaciones también hayan sido menores).

Algunas fuentes sobre la historia del sindicato: